Tratamientos actuales para el lipedema

A fecha actual, el lipedema comprende dos tipos de tratamientos:

Tratamientos conservadores

Drenaje linfático manual
Método Vodder o Godoy

El drenaje linfático manual alivia tanto el dolor como la pesadez que causa el lipedema de manera transitoria. Se trata por lo tanto de un tratamiento que alivia el dolor del paciente. No obstante, no consigue obtener una disminución de grasa en los miembros inferiores.

En nuestra experiencia, sostenemos que la aplicación de drenajes linfáticos consigue enlentecer la evolución del lipedema considerándose como un tratamiento paliativo.

Medias de compresión

Otros tratamientos conservadores comprenderían el uso de medias de compresión de tejido plano, así como la realización de determinados tipos de ejercicio.

Dietas El uso de dietas cetogénicas para la reducción de la inflamación y peso, ha demostrado ser un tratamiento muy efectivo. Sin embargo, el uso de dietas cetogénicas por si solo, no conseguiría una pérdida de grasa significativa en las zonas afectadas por el lipedema pudiendo en algunos casos contribuir a acentuar la desproporción entre la zona superior e inferior del cuerpo.
Drenaje linfático manual
Método Vodder o Godoy

El drenaje linfático manual alivia tanto el dolor como la pesadez que causa el lipedema de manera transitoria. Se trata por lo tanto de un tratamiento que alivia el dolor del paciente. No obstante, no consigue obtener una disminución de grasa en los miembros inferiores.

En nuestra experiencia, sostenemos que la aplicación de drenajes linfáticos consigue enlentecer la evolución del lipedema considerándose como un tratamiento paliativo.

Medias de compresión

Otros tratamientos conservadores comprenderían el uso de medias de compresión de tejido plano, así como la realización de determinados tipos de ejercicio.

Dietas
El uso de dietas cetogénicas para la reducción de la inflamación y peso, ha demostrado ser un tratamiento muy efectivo. Sin embargo, el uso de dietas cetogénicas por si solo, no conseguiría una pérdida de grasa significativa en las zonas afectadas por el lipedema pudiendo en algunos casos contribuir a acentuar la desproporción entre la zona superior e inferior del cuerpo.

Tratamientos quirúrgicos

Actualmente, la técnica quirúrgica más empleada es la liposucción tipo WAL (Water-jet Assisted) o PAL. Los resultados de este tipo de cirugías bien realizados pueden llegar a ser muy efectivos. No obstante, en nuestra experiencia clínica hemos observado que no es infrecuente que el progreso del lipedema continúe en otras zonas del cuerpo no operadas, como los brazos e incluso más tarde en abdomen y espalda.

Esto se debe a que la cirugía no trata los factores causantes del lipedema, al igual que el resto de sintomatología asociada a la inflamación crónica de bajo grado que persistirá tras la cirugía.

Generalmente, la cirugía de lipedema puede conllevar entre dos o tres cirugías en función de las zonas afectadas, y el volumen existente, dado que la extracción de la grasa lipedematosa se limita en cada cirugía.

Ante una potencial cirugía de lipedema que vaya acompañada de una obesidad, sería conveniente tratar primero la obesidad para más tarde realizar la liposucción.

Diagnóstico y tratamiento | Instituto del Lipedema

Diagnóstico

Diagnóstico del lipedema

Nuestro diagnóstico se realiza en función de las siguientes pruebas:

  1. Test clínicos:
    • Test clínico de hiperpermeabilidad intestinal
    • Test clínico del lipedema (lipedema Guidelines In The Netherlands)
    • Test clínico del lipedema del Instituto del Lipedema
  2. Estudio por bioimpedanciometría de miembros superiores e inferiores y bioimpedanciometría segmental multifrecuencia
  3. Estudio antropométrico
  4. Plicometría
  5. Reconocimiento físico:
    • Puntos dolorosos específicos del lipedema
    • Zonas dolorosas específicas del lipedema
    • Signo del falso pinchazo de Simarro (este signo es patognomónico del lipedema)
  6. Estudio de las enfermedades asociadas al lipedema
    • Valoración clínica de la hiperpermeabilidad intestinal
    • Test de Beighton y síntomas de enfermedades de Ehler-Danloss
    • Valoración clínica de existencia de Disfunción Ovárica Inflamatoria
    • Ecografía de tiroides y valoración analítica y de antecedentes familiares
    • Valoración clínica de alergias
  7. Diagnóstico por imagen
    • Ecografía, ecodoppler y elastografía de tiroides
    • Ecografía del tejido adiposo subcutáneo en abdomen
    • Ecografía del tejido adiposo subcutáneo en miembros inferiores
    • Ecografía de los compartimentos safenos
    • Ecodoppler, para la valoración de patología venosa de miembros inferiores
    • Elastografía de los compartimentos safenos, valorando los daños por zonas
    • Valoración ecográfica de daños linfáticos en el sistema linfático superficial y profundo de las piernas
    • Valoración ecográfica de daños venosos en perforantes y dilataciones venosas intramusculares

* Las pruebas diagnósticas tienen una duración aproximada de dos horas.

Tratamiento

Lipomesoplastia y dietas cetogénicas antiinflamatorias

El tratamiento con técnica de Lipomesoplastia M.S.E.© (múltiple, simétrica, ecoguiada) es un tratamiento no quirúrgico desarrollado en exclusiva por el Instituto del Lipedema, y que consiste en la multi-microaplicación con distribución simétrica, de medicación inyectable en las zonas afectadas por el lipedema, a una profundidad previamente definida mediante la exploración manual, ecográfica y elastográfica.

Conseguimos de esta manera que el efecto se produzca a nivel de la capa de tejido celular subcutáneo (capa grasa).

Empleamos medicación antiinflamatoria, reguladora de la circulación, lipoapoptótica y lipolítica con el fin de activar el metabolismo y la circulación en la zona tratada, contribuyendo a la disminución del dolor y de la inflamación y a la pérdida de volumen, deteniendo el progreso del lipedema.

Esta técnica, consigue además una disminución de la grasa a nivel localizado, teniendo efectividad no solo en las zonas afectadas por el lipedema, sino también en otras zonas del cuerpo, permitiendo la pérdida de peso en casos de obesidad o sobrepeso.

Combinamos la Lipomesoplastia con dietas cetogénicas antiinflamatorias abordando previamente las necesidades individuales de nuestros pacientes, consiguiendo con ello potenciar la pérdida de peso y volumen en las zonas tratadas y permitiendo la respuesta a dietas. Dados los cambios que la dieta cetogénica induce en la microbiota, utilizaremos también probióticos específicos.

La combinación de ambos tratamientos provoca una sinergia que nos permite obtener los siguientes resultados en nuestros pacientes:

  • Disminución del peso y volumen en las zonas tratadas
  • Reducción del dolor de manera muy significativa a corto plazo
  • Mejora de la piel y de la circulación
  • Mejora en la sensación de piernas hinchadas y distendidas
  • Mejora a nivel intestinal

La duración del tratamiento dependerá del número de sesiones a realizar en función del estado del paciente y el criterio médico del facultativo.

Programa de mantenimiento a corto, medio y largo plazo

El programa de mantenimiento a corto, medio y largo plazo, tiene por objetivo controlar la evolución del paciente tras terminar el tratamiento, y acompañarle en esta adaptación a un nuevo estilo de alimentación. Entendemos que el uso de dietas restrictivas o carenciales ha de estar limitado en el tiempo y lo que se persigue es poner en valor un nuevo estilo de vida alejado de la inflamación, evitando con ello el progreso del lipedema. Por lo tanto, la prioridad será la de proporcionar a nuestros pacientes las claves para reenfocar sus nuevos hábitos alimentarios y estilo de vida en función de sus características. La pérdida de peso y volumen continuará en esta fase durante los primeros meses si se siguen los consejos que se le indican en cuanto a su nueva alimentación. Por otro lado, sabemos que un control cercano y externo, ayudará psicológicamente en el mantenimiento del peso y de los nuevos hábitos alimentarios saludables, así no debería aparecer el tan frecuente síndrome de rebote.

Evolución habitual de un tratamiento de 12 semanas
(la duración de la fase inicial pudiera ser menor en función del diagnóstico)

< 3 meses

  • Pérdida de peso y volumen de manera localizada.
  • Dieta y Lipomesoplastia
  • 12 semanas (1 visita /semana)

> 3 meses y < 6 meses

  • Periodo de mantenimiento y cambio de hábitos dietéticos.
  • 24 semanas (6 meses).
  • Supervisión mensual o quincenal según diagnóstico del Instituto del Lipedema.
  • No hay dietas (vida social normal).
  • Posibilidad de hacerlo online (parcialmente)
  • Pruebas de reincorporación de alimentos.
  • Deporte de acuerdo a tablas e instrucciones del Instituto del Lipedema.

> 6 meses

  • Mantenimiento a largo plazo.
  • No hay ganancia de peso al mantener los hábitos alimentarios saludables aprendidos.
  • Deporte de acuerdo a tablas e instrucciones del Instituto del Lipedema.

Aparatología

Terapia físico vascular (BEMER)

Combinamos la Lipomesoplastia y el tratamiento nutricional con la realización de una terapia físico vascular (BEMER) enfocada a la mejora de la microcirculación.

Mediante esta terapia, se consigue activar la circulación de los vasos sanguíneos más pequeños, a través de ondas electromagnéticas. Con ello, se produce una mejora en la circulación arterial, venosa y linfática.

Esta terapia nos permite, por lo tanto, mitigar parcialmente los efectos derivados del daño que produce el lipedema en la circulación linfática y venosa.

Presoterapia

La presoterapia es una técnica médica en la que se consigue mejorar el drenaje linfático y el retorno venoso a través del uso de un compresor secuencial hinchable (desde los pies hasta el abdomen), con una presión definida y durante un tiempo determinado.

El lipedema no solo conlleva daños linfáticos (en los cuales el drenaje linfático manual es muy efectivo), también existen daños venosos y congestión venosa en las zonas musculares, especialmente en la parte baja de la pantorrilla. En estos casos, en los cuales el drenaje linfático manual no llega a ser del todo efectivo, es aconsejable el uso de presoterapia, valorándose previamente por ecografía.

Otros tratamientos integrativos

Terapia psicológica

El lipedema es una enfermedad cuya repercusión trasciende del plano físico. En muchas ocasiones, su desconocimiento, la falta de respuestas unidos a su progreso, podría generar un impacto psicológico en quien lo padece.

Entendemos que un tratamiento multidisciplinar ha de incluir un abordaje holístico e integral que considere todas las dimensiones de la persona. Por todo ello apostamos por una terapia psicológica que contribuya a la mejora de la relación de las mujeres con su cuerpo, con la alimentación y con ellas mismas.

Drenaje linfático manual

El daño que produce el lipedema se produce tanto a nivel venoso como linfático. Este hecho se puede contrastar mediante el uso de ecografía y elastografía.

El drenaje linfático manual está destinado a conseguir el bienestar del paciente, al permitir el alivio del dolor y de la pesadez mediante movimientos específicos al mejorar el drenaje a través del sistema linfático.

El tratamiento con Lipomesoplastia permite a muchos pacientes prescindir o disminuir la terapia con drenaje linfático manual. No obstante, en aquellos casos en los que el daño linfático sea mayor, el uso de esta terapia contribuirá a la disminución de la retención de líquidos y otras sustancias del tejido superficial, mediante la presión y el masaje sobre los conductos lifáticos.

Active Functional Electrical Stimulation (FES) o Estimulación Eléctrica Funcional Activa

Según diversos estudios, la inflamación subcrónica de bajo grado, presente en el lipedema, provocaría un déficit en la circulación arterial de los músculos y, por lo tanto, la realización de ejercicio anaeróbico no conseguiría un gran aumento de la masa muscular.

Sin embargo, la creación de masa muscular en las mujeres que padecen lipedema contribuye a la generación de citocinas antiinflamatorias, las cuales contrarrestan el efecto de las citocinas proinflamatorias que se producen en la grasa lipedematosa, generando por lo tanto un impacto positivo.

Una alternativa sería la creación de fibras musculares mediante la práctica de ejercicio aeróbico con grandes cargas. Sin embargo, estaría contraindicado en el lipedema en caso de que se padeciese al mismo tiempo una hiperlaxitud ligamentosa benigna (altamente frecuente) al sobrecargar las articulaciones.

La Estimulación Eléctrica Funcional Activa, tiende a salvar esta situación, al permitir crear musculatura mediante la práctica de ejercicio anaeróbico sin sobrecargar las articulaciones, estimulando más de 300 músculos de manera simultánea.

En el Instituto del Lipedema aconsejamos y ofrecemos a nuestros pacientes este sistema de entrenamiento. Además, durante el mantenimiento, explicaremos que tipos de deporte hacer y proporcionaremos tablas con ejercicios adaptados por nuestro equipo de preparadores físicos.

¿Qué es el lipedema?

Tratamientos