Grasa localizada en el estómago: ¿Dieta, hormonas o lipedema?

grasa en el estomago

Cuando la grasa en el estómago persiste a pesar de cuidar la alimentación y hacer ejercicio, es importante preguntarse si hay algo más detrás. En Clínica Simarro, sabemos que la grasa abdominal puede ser más que un tema estético: en muchos casos, esconde alteraciones hormonales, inflamatorias o incluso manifestaciones atípicas de enfermedades como el lipedema.

Aunque la mayoría de los casos de lipedema afectan principalmente a las piernas y, en fases más avanzadas, a los brazos, también puede producirse una afectación troncal. Esta forma menos reconocida puede comenzar en la menopausia, pero también aparece antes en algunas pacientes, e incluso puede ser la manifestación más visible del lipedema cuando piernas y brazos presentan formas más leves.

Grasa en el estómago: ¿de qué tipo estamos hablando?

Existen dos grandes tipos de grasa en el abdomen:

  • Grasa subcutánea, que se encuentra bajo la piel, suele ser blanda y visible, y aunque tiene un componente estético, no es la más peligrosa desde el punto de vista metabólico.
  • Grasa visceral, que rodea órganos internos como el hígado o los intestinos. Este tipo sí representa un mayor riesgo para la salud, ya que se relaciona con enfermedades cardiovasculares, resistencia a la insulina, diabetes tipo 2 y otros síndromes inflamatorios.

Ambas pueden coexistir, y su aparición depende de múltiples factores, desde la genética y la dieta hasta el equilibrio hormonal o el grado de inflamación crónica.

¿Puede el lipedema afectar al tronco?

Sí. Aunque tradicionalmente se describe como una enfermedad que comienza en piernas, y en fases más avanzadas se extiende a los brazos, la afectación del tronco no es infrecuente, especialmente en etapas avanzadas o durante cambios hormonales importantes, como la menopausia.

En algunas mujeres, la acumulación de grasa en el abdomen y los flancos puede ser llamativamente desproporcionaday acompañarse de síntomas típicos del lipedema: dolor al tacto, congestión, hinchazón, presión, dificultad para perder volumen, sensación de pesadez e incluso alteraciones digestivas. En estos casos, aunque exista cierto grado de lipedema en piernas o brazos, es el tronco el que muestra la mayor afectación clínica.

Por eso, es esencial que un equipo experto valore si esa «grasa abdominal resistente» es realmente solo grasa localizada o forma parte de un cuadro de lipedema troncal, muchas veces infradiagnosticado.

Qué hacer si tienes grasa en el estómago persistente

El primer paso es realizar una valoración clínica integral, que permita diferenciar entre grasa visceral, grasa subcutánea habitual, afectación hormonal o lipedema abdominal. En función de ello, el abordaje cambiará completamente:

1. Alimentación antiinflamatoria y adaptada al perfil hormonal

En Clínica Simarro trabajamos con pautas específicas que no solo reducen la ingesta calórica, sino que ayudan a modular la inflamación y mejorar la sensibilidad a la insulina. La dieta es personalizada, con predominio de:

  • Alimentos frescos y ricos en antioxidantes.
  • Grasas saludables (como el AOVE y frutos secos).
  • Evitando ultraprocesados, azúcares y harinas refinadas.
  • Valorando también intolerancias, disbiosis intestinal o histaminosis en casos seleccionados.

2. Actividad física adaptada

Recomendamos ejercicios aeróbicos suaves, combinados con fuerza funcional, movilidad torácica y control postural. En los casos de lipedema, la práctica deportiva debe adaptarse para no provocar dolor ni agravar la sintomatología.

3. Lipomesoplastia: tratamiento específico no quirúrgico

En los casos en los que el lipedema afecta al tronco de forma visible y genera molestias o alteraciones estéticas relevantes, podemos utilizar lipomesoplastia, un tratamiento médico no quirúrgico que ayuda a reducir el volumen de grasa inflamatoria, mejorar la textura del tejido y aliviar la presión y pesadez.

La lipomesoplastia se realiza en consulta, sin ingreso, y forma parte de un enfoque integral que incluye nutrición, ejercicio y seguimiento médico. Es una opción segura y eficaz en casos seleccionados de lipedema abdominal.

No toda la grasa abdominal se debe a malos hábitos o a la edad. En muchas mujeres, especialmente en torno a la menopausia, puede reflejar un trastorno médico no diagnosticado, como el lipedema con afectación troncal. Y en algunos casos, incluso en mujeres más jóvenes, el tronco puede ser la zona más afectada, aunque exista también una forma más leve de lipedema en piernas o brazos.

Por eso, si la grasa en el abdomen no responde a dieta ni ejercicio, si notas dolor, presión o sensación de pesadez, es momento de consultar con un equipo experto. Un diagnóstico preciso es el primer paso para encontrar la solución.

En Clínica Simarro combinamos rigor clínico y tecnología avanzada para ofrecerte una solución personalizada y respetuosa con tu salud. Pide cita aquí y empieza a cuidar tu cuerpo con un enfoque médico integral.

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