Síntomas del lipedema

¿Qué es el lipedema?

Síntomas del lipedema

Bilateralidad

  • En algunas ocasiones uno de los miembros estará ligeramente más afectado que el otro y  el dolor o la hinchazón podrían sentirse con mayor intensidad en la pierna más afectada.

Nula o escasa respuesta a dieta o ejercicio

Una de las características principales del lipedema es su nula o escasa respuesta a estímulos lipolíticos, tales como la dieta o el ejercicio físico.

Esto se debe principalmente al daño metabólico que sufren las células adiposas como consecuencia de una situación de inflamación crónica de bajo grado.

Ante esta situación inflamatoria, las células adiposas afectadas perderán su capacidad de liberar grasa para generar energía, aumentando progresivamente su volumen.

Según diversas publicaciones científicas, incluso con una cirugía bariátrica, la respuesta en miembros inferiores suele ser escasa.

Dolor y aumento de la sensibilidad

  • Generalmente, el lipedema es doloroso a la palpación profunda y molesto al tacto superficial.
  • Sin embargo, este dolor no tiene por qué producirse en todos los casos, y no se suele experimentar en las fases más iniciales del desarrollo de la enfermedad.
  • Su aparición se debe a la afectación de los compartimentos safenos que se ven distendidos por el aumento de los adipocitos inflamatorios en su interior.
  • Aun cuando no haya dolor, la sensación de piernas cargadas y molestas se produce con gran frecuencia, especialmente en una banda desde el tobillo hasta la mitad de la pantorrilla.
  • Además, el calor y la menstruación, intensificarán as molestias y los dolores.

Desproporción

El lipedema suele presentar una clara desproporción entre la mitad superior e inferior del cuerpo.

Habitualmente, su desarrollo comienza en los miembros inferiores, pudiéndose extender con el transcurso del tiempo a los brazos y al resto del cuerpo. En raras ocasiones se produciría una afectación de los brazos sin que se hubieran afectado las piernas primero.

En nuestra experiencia, el inicio del desarrollo del lipedema seguiría los siguientes patrones:

  • Con una elevada frecuencia: De cadera a muslo y/o rodilla. (inicio Tipo A del Instituto del Lipedema)
  • Con una frecuencia media: De rodilla a tobillo. (inicio Tipo B del Instituto del Lipedema).
  • Con una frecuencia baja: De cadera a tobillo. (inicio Tipo C del Instituto del Lipedema).

En algunos casos, el uso de dietas podría tender a acentuar esta desproporción, al tener una nula o escasa acción en las zonas afectadas por el lipedema (mitad inferior del cuerpo) y adelgazar la mitad superior principalmente.

Con el transcurso de los años (frecuentemente en la menopausia) se puede afectar también la mitad superior del cuerpo, desapareciendo la desproporción entonces y asumiendo el aspecto de una obesidad generalizada.

Varices, fragilidad capilar y hematomas frecuentes

  • Con el desarrollo del lipedema y dado el aumento de la presión venosa en el interior de los compartimentos safenos es muy frecuente la aparición de varices.
  • Sin embargo, en ocasiones, el tejido graso tiende a ocultar las varices por lo que, aunque existan, no se ven.
  • Es frecuente la aparición de una fina red de varices a nivel de la “almohadilla del lipedema” (ver almohadilla del lipedema más adelante).
  • Además, por el aumento retrogrado de la presión venosa aparecerá una gran fragilidad capilar que habitualmente causará la fácil aparición de hematomas por pequeños traumas.

Ausencia de fóvea

  • La fóvea es la depresión que deja la presión del dedo sobre la piel, cuando el tejido graso subyacente está infiltrado por líquidos, produciendo edema.
  • La aparición de fóvea ocurre en aquellas patologías que conllevan una retención de líquidos importante.
  • Dado que en el lipedema se produce una acumulación de grasa con aumento del número y volumen de los adipocitos, la retención de líquidos no será tan relevante como para producir fóvea.
  • Por lo tanto, y exceptuando el lipedema tipo V (Lipolinfedema) la aparición de fóvea no existirá, siendo un criterio claro de diferenciación con respecto al linfedema, donde si es habitual su aparición.

Signo de Stemmer negativo

  • El signo de Stemmer consiste en poder coger un pellizco fino en la base del segundo y tercer dedo del pie. Si no se puede coger este pellizco el signo será positivo y habrá que pensar en la afectación del sistema linfático. Si por el contrario, si se puede coger este pellizco, el signo será negativo, pudiendo valorarse otra patología como el lipedema.

Afectación casi exclusiva de mujeres

El origen del lipedema tiene una base inflamatoria, hereditaria y hormonal, siendo esta última la causante de su elevada prevalencia en las mujeres, debido a la acción de los estrógenos (ver desencadenantes del lipedema).

En el caso de los varones, las hormonas masculinas (andrógenos) no producen una proliferación de nuevas células grasas en los miembros inferiores. Si hubiera inflamación, ocurriría en la grasa que hay dentro del abdomen. Es por este motivo por el cual el lipedema no se da con frecuencia en los varones.

Almohadilla del lipedema

A partir del lipedema grado II se observa en la parte interna y posterior de la rodilla un aumento de grasa, característico del lipedema. La almohadilla del lipedema.

Signo de Cuff

En ocasiones, cuando el lipedema afecta a la mitad inferior de las piernas, el acúmulo de grasa termina abruptamente por encima del tobillo, formando una especie de borde de copa.


A esto se le ha denominado como signo de la copa o signo de Cuff. Si el lipedema avanza y se transforma en un lipolifendema (tipo V). La zona por debajo de los tobillos se ve afectada y el signo de la copa tiende a desaparecer al inflamarse también el pie.

Afectación psicológica

  • El lipedema suele asociarse por error a un problema meramente estético, sin considerar el impacto psicológico que le produce a quien lo padece.
  • Una gran parte de mujeres, podrá presentar alteraciones psicológicas, tales como depresión, trastornos de la conducta alimentaria (TCA) y otros que en muchos casos tienen origen en la incomprensión social y en la falta de diagnóstico de esta patología.
  • Cuando las mujeres afectadas por el lipedema cogen peso, no suelen responder a las dietas o a la práctica de ejercicio prescritas por médicos y nutricionistas.
  • En muchas ocasiones incluso se pone en duda la correcta realización de las dietas, ya que es bastante frecuente el desconocimiento de esta enfermedad dentro de la clase médica, en la cual una de las características es su nula o escasa respuesta a dietas y ejercicio.
  • En alguna ocasión, incluso muchos pacientes manifiestan sentimientos de culpa supuestamente por no haber realizado bien la dieta.
  • Con el trascurso de los años las mismas pacientes empiezan a tener sentimientos de autoculpabilidad y observan que la enfermedad prosigue su desarrollo sin ninguna solución.
  • A veces para intentar combatir el progreso de la enfermedad se recurre a dietas extremas que podrán producir trastornos de la conducta alimentaria.