¿Tienes grasa persistente debajo del pecho? Esto es lo que deberías saber si tienes lipedema

grasa debajo del pecho mujer

En Clínica Simarro, muchas mujeres acuden a consulta preocupadas por una acumulación de grasa debajo del pecho en mujer, en la región torácica lateral o inframamaria. En muchos casos, se trata de una grasa resistente que no responde ni a dieta ni a ejercicio, y que genera molestias físicas, compresión por el sujetador o incluso incomodidad estética con algunas prendas.

Aunque puede parecer una simple acumulación grasa subcutánea, es fundamental considerar si existe un lipedema torácico, por lo que es vital visitar Clínica Simarro. Especialmente cuando esta grasa no disminuye con medidas convencionales y se acompaña de otros signos como dolor, pesadez o distribución corporal desproporcionada.

¿Grasa rebelde o lipedema? La importancia del diagnóstico clínico

La grasa localizada bajo el pecho es habitual en muchas mujeres, pero en pacientes con lipedema, esta zona puede estar afectada por la misma disfunción del tejido adiposo que ocurre en caderas, muslos, brazos o rodillas. La presión del sujetador, la estructura de la fascia torácica y las hormonas sexuales (estrógenos y progesterona) también contribuyen a agravar esta acumulación.

Además, es importante tener en cuenta que el lipedema es una enfermedad crónica y hereditaria, no un simple problema estético. Muchas mujeres son diagnosticadas tarde o malinterpretadas como “obesas” cuando lo que existe es una alteración inflamatoria del tejido conectivo que no responde al déficit calórico convencional y que suele empeorar en la menopausia o tras embarazos.

¿Por qué persiste la grasa bajo el pecho si hago dieta y ejercicio?

El tejido graso afectado por lipedema tiene una inflamación crónica de bajo grado que dificulta su movilización. Además, este tejido suele estar hipervascularizado, doloroso y con menor sensibilidad a catecolaminas, lo que lo hace más resistente a la oxidación lipídica inducida por el ejercicio.

Pero no solo eso: muchos pacientes presentan además hiperlaxitud ligamentosa, disfunción linfática, alteraciones digestivas (disbiosis intestinal, “leaky gut”, intolerancias alimentarias) y trastornos hormonales como hipotiroidismono diagnosticado, lo que convierte el tratamiento en un reto clínico si no se aborda de forma integral.

Por eso, en Clínica Simarro no nos limitamos a “recomendar ejercicio y dieta”. Sabemos que la solución requiere un abordaje multifactorial y personalizado, que tenga en cuenta la fisiología real de cada mujer.

Tratamientos eficaces para grasa resistente submamaria con enfoque integral

En lugar de una simple liposucción o recomendación genérica, planteamos un enfoque más amplio y profundo:

Lipomesoplastia: tratamiento médico no quirúrgico

Consiste en microinfiltraciones de principios activos lipolíticos, antiinflamatorios y drenantes en el tejido afectado. Su objetivo no es solo reducir volumen, sino disminuir la inflamación, mejorar el drenaje y lograr que las células grasas respondan mejor a dieta y ejercicio. Es una técnica ambulatoria, sin anestesia general y sin tiempos de baja prolongados.

Nutrición cetogénica antiinflamatoria, adaptada a ti

Diseñamos planes nutricionales específicos basados en dietas antiinflamatorias ricas en proteínas de alta calidad, grasas saludables y muy bajos en carbohidratos fermentables o alimentos que puedan dañar la mucosa intestinal (como FODMAPs, ATIs o alimentos ricos en níquel). Este tipo de dieta ha demostrado mejorar el dolor, reducir el cansancio y favorecer la pérdida de volumen, especialmente cuando se acompaña de mejoría intestinal.

Apoyo emocional y seguimiento profesional

El lipedema tiene un impacto emocional importante, ya que muchas mujeres han sido desoídas, etiquetadas de “dejadas” o incluso “hipocondríacas”. En nuestra clínica, entendemos este sufrimiento y ofrecemos apoyo emocional, además de una escucha activa y respetuosa.

¿Y si la mejoría es real? Mantenimiento a largo plazo

Cuando se combinan estos tratamientos correctamente, muchas pacientes reportan mejoras en la inflamación, el sueño, la digestión, la concentración y el estado anímico, además de la reducción de volumen. En ese momento, comienza una nueva fase: el mantenimiento.

El objetivo es evitar recaídas y enseñar a cada mujer a mantener las mejoras alcanzadas a lo largo del tiempo. Esta fase no es secundaria: es la clave para transformar un tratamiento puntual en un cambio de vida sostenible.

La grasa resistente bajo el pecho no siempre es grasa normal ni es cuestión de estética o voluntad. Puede ser parte de un lipedema inframamario o torácico, que requiere diagnóstico clínico y tratamiento médico. No caigas en el error de pensar que “es tu complexión” o que “no has hecho bien la dieta”.

Con un enfoque profesional, humano y bien dirigido, sí es posible mejorar el lipedema sin recurrir directamente a la cirugía y sin pasar años luchando contra tu cuerpo.

Si notas esta grasa persistente, dolor o pesadez, especialmente si ya has intentado otras medidas sin éxito, te animamos a que te pongas en manos de un equipo especializado. Pide cita aquí y da el primer paso para entender lo que realmente está ocurriendo en tu cuerpo. En Clínica Simarro, no solo te escuchamos: te ayudamos.

 

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