La pesadez y el dolor de piernas son dos de los síntomas más comunes en la población general, pero su origen puede ser mucho más complejo de lo que parece. Aunque a menudo se atribuyen únicamente a problemas de circulación, en Clínica Simarro sabemos que en muchas mujeres existe un componente inflamatorio profundo, directamente relacionado con el lipedema, que altera el tejido conjuntivo, la microcirculación y el drenaje linfático.
Causas circulatorias de la pesadez y dolor de piernas
Comprender si la causa es circulatoria, inflamatoria o una combinación de ambas es fundamental para realizar un diagnóstico preciso y plantear un tratamiento realmente efectivo.
1. Insuficiencia Venosa Crónica (IVC)
Ocurre cuando las válvulas venosas no cierran bien y la sangre se acumula en las piernas.
Se manifiesta como:
- pesadez,
- hinchazón de tobillos,
- calambres nocturnos,
- varices,
- piernas “cargadas” al final del día.
2. Varices
Son consecuencia de la IVC y contribuyen a la congestión venosa, sensación de calor, pesadez y aparición fácil de hematomas.
3. Linfedema
Enfermedad del sistema linfático que provoca acumulación de linfa.
A diferencia del lipedema:
- suele ser unilateral,
- deja fóvea,
- progresa con engrosamiento cutáneo.
El componente inflamatorio: la causa más infradiagnosticada
Más allá de la circulación, la subinflamación sistémica de bajo grado es una de las grandes responsables de la pesadez y el dolor de piernas. En la mayoría de mujeres, esta inflamación proviene de un origen claro:
Cuando la mucosa intestinal está inflamada y permeable, pasan al organismo moléculas que activan una inflamación constante. Esto afecta:
- la microcirculación,
- el tejido conjuntivo,
- el drenaje linfático,
- la propia percepción del dolor,
- el descanso nocturno,
- la energía diaria.
Este estado inflamatorio agrava la pesadez, incluso cuando el sistema venoso parece normal en ecografías.
El lipedema: la causa más frecuente de pesadez y dolor de piernas en mujeres
El lipedema es una enfermedad inflamatoria, crónica y del tejido conjuntivo. Y uno de sus mecanismos más importantes —y menos conocidos— es:
Compresión mecánica dentro de los compartimentos safenos
La grasa lipedematosa crece dentro de los compartimentos safenos (interno y externo), donde transcurren estructuras clave:
- vena safena interna y externa,
- vasos perforantes,
- colectores linfáticos.
Cuando el tejido lipedematoso aumenta su volumen y su inflamación, comprime físicamente estos compartimentos, reduciendo:
- el retorno venoso,
- el drenaje linfático,
- la movilidad fascial,
- la capacidad de disipar presión interna.
Esta compresión mecánica es uno de los motores directos de la pesadez, el dolor y la retención hídrica.
La hiperlaxitud ligamentosa: Siempre presente en el lipedema
La hiperlaxitud ligamentosa, extremadamente frecuente en el lipedema, aumenta:
- la inestabilidad de cadera, rodilla y tobillo,
- el esfuerzo muscular,
- la fatiga al caminar,
- el dolor en miembros inferiores.
A mayor inestabilidad → mayor trabajo muscular compensatorio → más pesadez.
¿Cuándo sospechar que la pesadez es lipedema y no circulación?
- Dolor al tacto o presión.
- Piernas muy pesadas sin varices importantes.
- Hinchazón que fluctúa según el día o el calor.
- Piel sensible y hematomas frecuentes.
- Ecografía venosa normal pero síntomas intensos.
- Disproporción clara entre tronco y piernas.
- Antecedentes familiares (especialmente paternos).
- “Necesidad frecuente de consumir harinas y azúcar para sentirse satisfecha.”
Diagnóstico integral en Clínica Simarro
Realizamos:
- Test Clínico ILM (cohorte de 1.800 pacientes)
- Bioimpedanciometría segmental
- Estudio de hiperlaxitud ligamentosa
- Antropometría y plicometría
- Ecografía + elastografía especializada
- Eco-doppler interpretado en contexto (un doppler normal NO descarta lipedema)
En Clínica Simarro ofrecemos un enfoque preciso, integral y basado en evidencia para recuperar bienestar y movilidad. Si siente pesadez persistente, le recomendamos una evaluación especializada. Su bienestar es nuestra prioridad.



