En este artículo explicamos cómo el lipedema puede afectar a los ligamentos del tobillo, los factores que agravan este problema y las estrategias necesarias para proteger esta articulación. En Clínica Simarro, somos especialistas en el diagnóstico y tratamiento del lipedema y de sus enfermedades asociadas.
El lipedema es una enfermedad crónica e inflamatoria, que generalmente provoca una acumulación de tejido graso en las extremidades inferiores, generando dolor, inflamación y problemas de movilidad. Aunque su impacto principal se centra en las piernas, una pregunta frecuente es si esta enfermedad influye en los ligamentos del tobillo.
Según las investigaciones realizadas en el Instituto del Lipedema (Clínica Simarro) el 96,9% de las mujeres con lipedema presentan hiperlaxitud ligamentosa, y un 61,6% experimenta torceduras frecuentes en los tobillos sin llegar a sufrir esguinces.
¿Cómo puede el lipedema influir en los ligamentos del tobillo?
Aunque el lipedema no daña directamente los ligamentos de la articulación del tobillo, genera una serie de condiciones que pueden afectar su funcionalidad. Estas condiciones están relacionadas con la acumulación de tejido graso, la inflamación crónica y la hiperlaxitud ligamentosa, características comunes en las mujeres con lipedema.
Factores que contribuyen al impacto en el tobillo
- Peso adicional en las extremidades inferiores: La acumulación desproporcionada de grasa en las piernas incrementa la carga sobre los tobillos. Este peso extra ejerce una presión constante sobre los ligamentos, lo que puede debilitarlos con el tiempo.
- Hiperlaxitud ligamentosa: La hiperlaxitud ligamentosa, presente en un alto porcentaje de mujeres con lipedema, provoca que los ligamentos sean más elásticos de lo normal. Esto aumenta la inestabilidad del tobillo, haciendo que las torceduras sean frecuentes, aunque no siempre lleguen a provocar esguinces graves.
- Alteración de la marcha y el equilibrio: La distribución desigual de grasa y la inflamación alteran el patrón de marcha, afectando la alineación entre los huesos de la pierna y la articulación del tobillo. Esto genera tensión en los ligamentos, especialmente durante actividades como caminar en superficies irregulares o usar zapatos de tacón.
- Debilidad muscular: El lipedema puede debilitar los músculos que estabilizan la articulación del tobillo, como el músculo tibial posterior, lo que compromete aún más su estabilidad y aumenta el riesgo de torceduras.
Síntomas y problemas asociados al lipedema en los ligamentos del tobillo
Aunque el lipedema no afecta directamente los ligamentos del tobillo, sus efectos secundarios pueden generar una serie de molestias y problemas en esta articulación, tales como:
- Torceduras frecuentes: Debido a la hiperlaxitud ligamentosa, los tobillos son más propensos a torcerse, especialmente al caminar sobre terrenos irregulares o al usar calzado inadecuado.
- Dolor e inflamación: La inflamación crónica característica del lipedema puede aumentar la tensión en la cápsula articular, generando molestias en el tobillo.
- Rigidez y limitación del movimiento: La acumulación de grasa y la inflamación pueden dificultar la flexión dorsal y plantar del tobillo, limitando su rango de movimiento.
- Inestabilidad articular: La elasticidad excesiva de los ligamentos dificulta la estabilización de la articulación, lo que aumenta el riesgo de caídas o lesiones.
Cuidados para proteger los ligamentos del tobillo en personas con lipedema
Aunque el lipedema y la hiperlaxitud ligamentosa son condiciones crónicas, existen estrategias efectivas para proteger los tobillos y reducir el impacto sobre sus ligamentos. En Clínica Simarro, enseñamos a nuestras pacientes cómo cuidar esta articulación de manera integral.
Ejercicio controlado
El ejercicio es esencial para fortalecer los músculos que rodean el tobillo y mejorar su estabilidad. Actividades de bajo impacto como la natación, el ciclismo o ejercicios con bandas elásticas son ideales para fortalecer los músculos sin sobrecargar la articulación.
Calzado adecuado
El uso de zapatos con soporte adecuado, suelas antideslizantes y tacones bajos o inexistentes ayuda a reducir el riesgo de torceduras y mejora la alineación de la articulación.
Control del peso corporal
Mantener un peso saludable a través de una dieta antiinflamatoria ayuda a reducir la presión sobre los tobillos y previene la progresión de los problemas articulares.
Educación postural
Enseñamos a nuestras pacientes técnicas para caminar y moverse de manera que reduzcan el estrés sobre los tobillos y otras articulaciones.
Diagnóstico y tratamiento en Clínica Simarro
En Clínica Simarro, somos especialistas en el diagnóstico y tratamiento del lipedema, así como de sus complicaciones asociadas, como la hiperlaxitud ligamentosa y los problemas en el tobillo. Nuestro enfoque integral nos permite identificar las causas de las molestias articulares y diseñar planes personalizados para mejorar la calidad de vida de nuestras pacientes.
Si experimentas molestias en los tobillos, torceduras frecuentes o dificultad para moverte, es importante consultar a un especialista. En Clínica Simarro, estamos aquí para ayudarte a comprender tu condición y ofrecerte soluciones eficaces. Contáctanos y da el primer paso hacia una vida más activa y saludable.



