Los oligosacáridos son carbohidratos formados por entre tres y diez monosacáridos. Aunque menos conocidos que otros tipos de azúcares, desempeñan un papel crucial en la salud digestiva, el sistema inmunológico y, de forma indirecta, en condiciones inflamatorias crónicas como el lipedema.
En Clínica Simarro, te explicamos qué son, cómo actúan y por qué deberías tenerlos en cuenta si buscas mejorar tu bienestar digestivo e inmunológico, especialmente si padeces lipedema.
¿Qué son los oligosacáridos?
Los oligosacáridos son hidratos de carbono complejos de cadena corta que se encuentran naturalmente en alimentos como:
- Legumbres (lentejas, garbanzos, soja)
- Cebolla, ajo y puerro
- Espárragos, alcachofas
- Granos integrales como el trigo o la avena
Beneficios de los oligosacáridos en la digestión
A diferencia de otros carbohidratos, no se digieren completamente en el intestino delgado. Llegan al colon, donde actúan como prebióticos, es decir, alimento para las bacterias beneficiosas que forman la microbiota intestinal.
1. Promueven una microbiota intestinal saludable
Los oligosacáridos estimulan selectivamente el crecimiento de bacterias beneficiosas como Bifidobacterium y Lactobacillus. Al nutrir estas especies, se fortalece el ecosistema intestinal, mejorando la barrera mucosa, la digestión y la regulación inmunitaria.
2. Mejoran la absorción de nutrientes
Una microbiota en equilibrio facilita la absorción de vitaminas (como la B12, K y ácido fólico) y minerales esenciales. Esto es especialmente importante en pacientes con trastornos digestivos, hiperpermeabilidad o inflamación crónica, donde la absorción puede verse comprometida.
3. Previenen infecciones y diarrea
Al favorecer un entorno intestinal saludable, los oligosacáridos limitan la proliferación de bacterias patógenas. Esto ayuda a reducir el riesgo de infecciones digestivas, diarrea y procesos inflamatorios intestinales.
Efectos positivos sobre el sistema inmunológico
El intestino es el órgano inmunitario más grande del cuerpo. Aproximadamente el 70% de las células inmunes residen en la mucosa intestinal. Por tanto, lo que sucede en el intestino influye en todo el sistema inmunológico.
1. Refuerzo inmunitario
Los oligosacáridos mejoran la señalización entre la microbiota y las células inmunes del intestino, favoreciendo una respuesta inmunológica equilibrada y eficaz. Esto protege al organismo frente a virus, bacterias y alérgenos.
2. Disminución de la inflamación
La fermentación de los oligosacáridos por la microbiota genera ácidos grasos de cadena corta (como el butirato), con potentes efectos antiinflamatorios. Estos compuestos ayudan a reducir la inflamación de bajo grado, muy común en patologías crónicas.
Relación entre oligosacáridos, intestino y lipedema
El lipedema es una enfermedad crónica que cursa con una acumulación anormal de grasa en piernas y brazos, acompañada de dolor, hinchazón, inflamación persistente y disfunción del sistema linfático.
Aunque tradicionalmente se ha abordado desde un enfoque estructural, en Clínica Simarro sabemos que su origen es multifactorial, y que uno de los factores más relevantes es el intestino.
Hiperpermeabilidad intestinal e inflamación
En la mayoría de las pacientes con lipedema existe un componente de hiperpermeabilidad intestinal, una alteración de la barrera intestinal que permite el paso de toxinas, bacterias y fragmentos alimentarios al torrente sanguíneo. Esto genera una subinflamación crónica que agrava la retención de líquidos, la sensibilidad y el dolor.
Los oligosacáridos, al actuar como prebióticos, ayudan a restaurar el equilibrio de la microbiota y a mejorar la función de la barrera intestinal. Esto reduce la inflamación de bajo grado que empeora el cuadro del lipedema.
Precaución en casos de hiperpermeabilidad avanzada
Sin embargo, es importante tener en cuenta que los oligosacáridos forman parte del grupo de carbohidratos FODMAP, que en ciertas personas con intestino dañado pueden generar gases, hinchazón o malestar. Por ello, en presencia de hiperpermeabilidad intestinal activa, puede ser necesario retirarlos temporalmente de la dieta para reducir síntomas y facilitar la reparación de la mucosa intestinal.
Una vez la barrera intestinal ha sido restaurada y la microbiota equilibrada, se debe valorar la reintroducción progresiva y controlada de estos oligosacáridos, seleccionando los mejor tolerados según cada paciente.
Los oligosacáridos son una herramienta nutricional clave con efectos positivos sobre la digestión, el sistema inmunológico y la inflamación crónica. En el contexto del lipedema, pueden:
- Mejorar el equilibrio de la microbiota
- Favorecer la función intestinal
- Reducir la inflamación de bajo grado
- Optimizar la absorción de nutrientes
- Apoyar la gestión integral de la enfermedad
Pero su uso debe ser siempre personalizado. En casos de hiperpermeabilidad o disbiosis, se recomienda un enfoque secuencial: retirada temporal, reparación intestinal y reintroducción progresiva.
Así, para las personas con lipedema, estos carbohidratos pueden ser una adición beneficiosa a su dieta, ayudando a reducir la inflamación y mejorar la salud general del cuerpo.
¿Tienes lipedema y síntomas digestivos?
En Clínica Simarro, combinamos el tratamiento médico del lipedema con estrategias nutricionales basadas en evidencia. Si deseas mejorar tu salud desde dentro, reserva tu cita con nuestro equipo. Te ayudaremos a crear un plan nutricional adaptado a tus necesidades.



