Muchas mujeres con lipedema acuden a consulta preguntando si el drenaje linfático puede ayudar a aliviar la sensación de pesadez, congestión o dolor en las piernas. La respuesta es que sí, puede aportar alivio, pero no es una solución única ni definitiva.
De hecho, cuando hablamos de drenaje linfático, deberíamos hablar en realidad de terapia descongestiva compleja (TDC), un abordaje más amplio que incluye:
- Drenaje linfático manual.
- Prendas de compresión médica.
- Ejercicio dirigido específico.
- Y en algunos casos, cuidados dermatológicos.
En el Instituto del Lipedema y de la Mujer (ILM) y Clínica Simarro utilizamos esta terapia como recurso complementario en casos seleccionados, dentro de un plan médico integral. El verdadero tratamiento del lipedema no puede limitarse a técnicas descongestivas. Es necesario actuar sobre la inflamación, el tejido graso y el metabolismo, con un enfoque clínico específico.
¿Qué es la terapia descongestiva compleja y cuándo se indica?
La TDC es una estrategia terapéutica con base en fisioterapia vascular, utilizada habitualmente en linfedema y en algunos casos de lipedema, especialmente cuando existe:
- Edema localizado o generalizado.
- Sensación de presión o pesadez extrema.
- Mala tolerancia al inicio del tratamiento médico.
- Fase postoperatoria tras cirugía.
La TDC puede mejorar el confort general, reducir la retención de líquidos y preparar el terreno para que los tratamientos médicos tengan mejor efecto.
Componentes del drenaje linfático
Masaje suave, superficial y rítmico, que moviliza la linfa hacia los ganglios principales, favoreciendo la eliminación de líquidos acumulados. Es indoloro, relajante y debe ser realizado por fisioterapeutas con formación específica (por ejemplo, método Vodder).
Prendas compresivas
Medias de tejido plano a medida, prescritas según el estadio clínico y tolerancia de la paciente. Ayudan a mantener el resultado del drenaje, disminuir el edema y prevenir complicaciones circulatorias.
Ejercicio terapéutico dirigido
Movilizaciones y ejercicios suaves que estimulan el retorno linfático, fortalecen la musculatura postural y mejoran la movilidad sin impacto, especialmente en pacientes con hiperlaxitud ligamentosa.
¿Qué no hace el drenaje linfático?
Aunque muchas pacientes notan alivio sintomático, es fundamental comprender que la terapia descongestiva no elimina la grasa alterada del lipedema ni corrige sus causas. Por tanto:
- No reduce el volumen de forma sostenida.
- No trata la inflamación de bajo grado.
- No mejora la sensibilidad metabólica del tejido.
- No detiene por sí sola la progresión de la enfermedad.
En otras palabras, puede aliviar, pero no transforma.
¿Cuál es entonces el tratamiento real del lipedema?
En ILM abordamos el lipedema como lo que es: una enfermedad crónica, hereditaria, multifactorial y habitualmente progresiva. El tratamiento debe actuar sobre sus bases fisiopatológicas, no solo sobre los síntomas.
Lipomesoplastia médica
Técnica no quirúrgica, ambulatoria y sin anestesia, que infiltra principios activos antiinflamatorios y drenantes en el tejido afectado. Sus beneficios:
- Reduce la inflamación local.
- Desbloquea el tejido graso para que responda a dieta y ejercicio.
- Alivia el dolor y la sensación de congestión.
Es una herramienta médica eficaz para recuperar volumen, forma y funcionalidad.
Dieta cetogénica antiinflamatoria adaptada
Diseñada por nutricionistas especializadas, tiene como objetivo:
- Controlar la insulina y reducir la inflamación sistémica.
- Mejorar la microbiota y la permeabilidad intestinal (leaky gut).
- Promover la recomposición corporal y el bienestar general.
Este enfoque va más allá de la pérdida de peso. Muchas pacientes experimentan mejoras en el dolor, el cansancio, el sueño, la concentración y los síntomas digestivos.
Ejercicio funcional adaptado
Diseñado específicamente para pacientes con lipedema e hiperlaxitud. El trabajo incluye:
- Fortalecimiento sin impacto.
- Mejora del equilibrio postural.
- Activación del metabolismo basal.
- Prevención de inestabilidad articular.
Acompañamiento emocional y seguimiento
Porque tratar el lipedema no es solo físico. Validar la historia de la paciente, desmontar años de frustración, recuperar la confianza corporal… también es salud.
En ILM acompañamos el proceso con herramientas reales y con humanidad.
¿Y el papel de la fisioterapia?
Gracias a los buenos resultados del tratamiento integral, la fisioterapia descongestiva no es necesaria en la mayoría de pacientes. Sin embargo, colaboramos con un equipo externo especializado en TDC para quienes puedan beneficiarse puntualmente de drenaje linfático, presoterapia o seguimiento físico.
El drenaje linfático no cura el lipedema, pero puede ayudar
La terapia descongestiva compleja, en sus distintas variantes, puede aportar alivio y mejorar el confort. Pero no es el tratamiento central, ni debe sustituir un abordaje médico integral.
En ILM no prometemos resultados milagrosos, pero sí ofrecemos un plan que actúa sobre lo que realmente causa el lipedema.
Por último, es clave recordar que este tratamiento no elimina directamente la grasa acumulada. Su eficacia se multiplica cuando forma parte de un enfoque integral, tal como lo planteamos en Clínica Simarro.
En Clínica Simarro utilizamos el drenaje linfático manual como parte esencial del tratamiento del lipedema. Nuestras pacientes destacan la mejora en su bienestar, movilidad y estado anímico tras varias sesiones.
A través de este masaje terapéutico conseguimos reducir síntomas que afectan a la rutina diaria y que, si no se tratan, pueden evolucionar hacia complicaciones como el linfedema.
Si quieres saber si este tratamiento puede ayudarte, te invitamos a una valoración personalizada en nuestra consulta. Pide cita aquí y descubre cómo mejorar tu calidad de vida desde hoy mismo.



