Cemidon y cansancio: ¿es eficaz este complejo vitamínico?

Cemidón y cansancio: ¿es eficaz este complejo vitamínico?

Resumen rápido: en el lipedema, la fatiga no suele deberse a “falta de vitaminas”, sino a hiperpermeabilidad intestinal → subinflamación crónica, amplificada por sobrecarga mecánica articular y congestión flebo-linfática. Un multivitamínico tipo Cemidón puede ser útil si hay un déficit demostrado, pero no corrige el origen del cansancio en lipedema.

Por qué no es tan simple como “tomar vitaminas”

  • El binomio “Cemidón y cansancio” es frecuente cuando se buscan soluciones rápidas.
  • En lipedema, la fatiga persistente no se explica, por lo general, por carencias de B o C: es la expresión sistémica de un proceso inflamatorio crónico de bajo grado.

Idea clave: si el cansancio nace de la subinflamación crónica y de la disfunción de la saciedad central, un multivitamínico no resuelve el origen del problema.

Lipedema en una frase

Enfermedad del tejido conectivo, hormono-dependiente, que afecta sobre todo a extremidades inferiores (a veces brazos), con dolor a la palpación, hematomas fáciles, sensación de peso y cambios en el drenaje venoso-linfático. Es sistémica, no estética.

El eje que explica tu fatiga

Siempre que hay lipedema hay hiperpermeabilidad intestinal. Eso permite el paso continuo de moléculas proinflamatorias a sangre y mantiene una subinflamación crónica (inflamación sistémica de bajo grado).

Efectos clínicos del “ruido inflamatorio” de fondo:

  • Cansancio basal desde la mañana (“me levanto agotada”).
  • Sueño no reparador (duermes horas, pero no recuperas).
  • Disfunción hipotalámica de saciedad y mayor búsqueda de saciedad hedónica (carbohidrato refinado: pan, bollería, azúcar).
  • Ciclo consumo → culpa → restricción → recaída que no se corrige con vitaminas.

Lo local que amplifica lo sistémico

  1. Sobrecarga mecánica.
    Más volumen en piernas → peor biomecánica → el cuerpo trabaja de más para estabilizar tobillos-rodillas-cadera-zona lumbar. Resultado: dolor mecánico y agotamiento.
  2. Hiperlaxitud ligamentosa (espectro).
    Articulaciones menos estables → la musculatura hace de “freno” todo el día → fatiga postural y “me voy a caer”.
  3. Congestión flebo-linfática.
    Retorno más lento → tensión y pesadez al final del día, sobre todo con calor o bipedestación prolongada → urgencia de tumbarse y elevar piernas. No es sueño: es necesidad de descarga.

Entonces… ¿Cemidón sirve?

  • si existe déficit vitamínico comprobado (casos puntuales).
  • No como tratamiento de base del cansancio en lipedema: no reduce hiperpermeabilidad intestinal, no apaga la subinflamación crónica, no normaliza la señal de saciedad ni descongestiona el eje venoso-linfático.

Conclusión práctica: puede ser coadyuvante si hay déficit; no sustituye un abordaje médico del lipedema.

Qué sí hacemos para recuperar energía (enfoque clínico eficaz)

1) Modular intestino e inflamación (pieza central)

  • Nutrición terapéutica individualizada para reducir hiperpermeabilidad y bajar subinflamación.
  • Objetivo: más energía, mejor sueño, menor urgencia por carbohidrato refinado.

2) Mejorar drenaje flebo-linfático

  • Fisioterapia vascular especializada y presión neumática intermitente para aliviar pesadez y presión interna.

3) Estabilizar articulaciones laxas y descargar columna

  • Ejercicio terapéutico de bajo impacto, enfoque en estabilidad y fuerza funcional (no “castigar” con deporte punitivo).

4) Tratar el tejido conectivo afectado

  • Procedimientos no quirúrgicos ecoguiados (p. ej., Lipomesoplastia M.S.E.©), para reducir volumen patológico, dolor y sobrecarga.

Señales de que necesitas valoración (más allá de un multivitamínico)

  • Te levantas cansada de forma persistente.
  • Piernas pesadas, tensas y dolor a la palpación, con empeoramiento vespertino.
  • Sueño no reparador pese a dormir horas.
  • Craving por pan/bollería/azúcar y ciclo culpa-restricción-recaída.
  • Dolor mecánico en rodillas/lumbar y sensación de inestabilidad.

“Cemidon y cansancio” es una respuesta simple a un problema complejo. En lipedema, la fatiga procede de hiperpermeabilidad intestinal y subinflamación crónica (eje central), amplificada por sobrecarga mecánica, hiperlaxitud y congestión linfática. Un multivitamínico puede ayudar si hay déficit, pero no resuelve el origen.
Abordar el problema de raíz es lo que devuelve energía, sueño reparador y función. Si te reconoces en este cuadro, valóralo con un equipo experto y actúa sobre la causa real.

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