Los dolores en las articulaciones de los dedos de las manos son una de las consultas más frecuentes en medicina clínica, especialmente entre personas que realizan tareas manuales, trabajos repetitivos o que presentan condiciones inflamatorias subyacentes.
Más allá de la molestia puntual, estos dolores pueden limitar la destreza, dificultar actividades básicas como escribir, sujetar objetos o abrocharse un botón, e incluso alterar la autonomía en la vida diaria. Aunque a menudo se atribuyen al envejecimiento, lo cierto es que pueden ser una señal de patologías articulares o sistémicas que requieren valoración médica especializada.
En Clínica Simarro entendemos la complejidad de estos síntomas y su impacto funcional. Por eso abordamos el dolor en las articulaciones de los dedos desde una perspectiva integral, considerando causas mecánicas, inflamatorias, autoinmunes y sistémicas, así como factores que puedan aumentar la sensibilidad articular o favorecer la inflamación crónica.
¿Por qué aparecen los dolores en las articulaciones de los dedos de las manos?
El dolor articular en las manos puede tener múltiples orígenes. A continuación, se detallan las causas más relevantes en la práctica clínica.
1. Artrosis: desgaste del cartílago articular
La artrosis —también llamada osteoartritis— es una causa muy habitual, especialmente a partir de los 50 años, aunque puede aparecer antes en personas con trabajos manuales intensos, microtraumatismos repetidos o predisposición genética.
Afecta con mayor frecuencia:
- articulaciones interfalángicas distales (junto a las uñas),
- interfalángicas proximales,
- articulación trapeciometacarpiana (base del pulgar).
Los síntomas incluyen dolor mecánico, rigidez matutina breve y, en fases avanzadas, nódulos óseos visibles. Factores como sexo femenino, edad, lesiones previas o sobreuso contribuyen a su aparición.
2. Artritis reumatoide y artritis psoriásica: inflamación autoinmune
Estas enfermedades autoinmunes atacan las articulaciones desde dentro, produciendo inflamación, dolor y destrucción progresiva si no se tratan de forma temprana.
Artritis reumatoide
- Dolor e hinchazón simétrica en manos y muñecas.
- Rigidez matutina prolongada (más de 30–60 minutos).
- Mayor afectación en pequeñas articulaciones.
Artritis psoriásica
- Relacionada con psoriasis cutánea.
- Dactilitis: “dedo en salchicha” por inflamación difusa.
- Afectación frecuentemente asimétrica.
3. Gota
Aunque más típica en el pie, también puede afectar las manos. Se caracteriza por:
- dolor repentino e intenso,
- enrojecimiento y calor local,
- inflamación marcada por depósito de cristales de urato.
4. Tendinitis y tenosinovitis
El sobreuso por movimientos repetitivos (ordenador, música, oficios manuales) inflama tendones y vainas tendinosas, generando dolor cercano a la articulación, a veces acompañado de chasquidos o bloqueo (“dedo en resorte”).
El papel de la inflamación sistémica en el dolor de articulaciones de los dedos de las manos
Más allá de las causas locales, existe un aspecto fisiopatológico clave que influye en la sensibilidad articular: la subinflamación crónica sistémica.
Inflamación sistémica: el “terreno” que vuelve más vulnerables a las articulaciones
Un organismo sometido a inflamación persistente —aunque sea de bajo grado— es más propenso a:
- dolor difuso,
- rigidez articular,
- mayor sensibilidad ante microtraumatismos,
- respuesta exagerada al estrés mecánico.
La literatura médica (Cleveland Clinic, NIH) describe cómo la inflamación sistémica puede alterar tejidos sanos, dañar articulaciones pequeñas y amplificar síntomas locales.
Relación con el lipedema: una carga inflamatoria compartida
En Clínica Simarro trabajamos intensamente con pacientes con lipedema, una enfermedad sistémica caracterizada por:
- hiperpermeabilidad intestinal,
- subinflamación crónica de bajo grado,
- disfunción del tejido conjuntivo,
- dolor en extremidades,
- mayor vulnerabilidad a sensibilidades y microlesiones.
Si bien el lipedema no causa directamente dolor articular en los dedos de las manos, su inflamación sistémica y el daño generalizado del tejido conjuntivo sí pueden aumentar la susceptibilidad a molestias articulares distales. Lo vemos frecuentemente en consulta: pacientes con lipedema que también refieren rigidez, dolor al despertar o inflamación leve en dedos y manos.
Cómo abordamos estos dolores en Clínica Simarro
Nuestro enfoque combina precisión diagnóstica y tratamiento integral. Realizamos:
- entrevista clínica detallada,
- exploración articular y tendinosa,
- ecografía musculoesquelética,
- densitometría y analítica avanzada si es necesario.
Incluimos:
Nutrición antiinflamatoria profunda
Basada en evidencia científica y especialmente orientada a corregir hiperpermeabilidad intestinal y reducir carga inflamatoria sistémica.
Terapias manuales y ejercicios específicos
Para mejorar movilidad, reducir dolor y fortalecer musculatura intrínseca de la mano.
Suplementación dirigida
Magnesio, omega-3, colágeno hidrolizado, cúrcuma o antioxidantes según el perfil del paciente.
Trabajo sobre el estrés
El estrés crónico amplifica el dolor articular; intervenir sobre él acelera la mejoría.
El dolor en las articulaciones de los dedos no debe normalizarse. Un diagnóstico adecuado y un abordaje integral pueden cambiar por completo la evolución del cuadro. En Clínica Simarro, nuestro objetivo es preservar la funcionalidad, reducir la inflamación y devolverle la comodidad en cada gesto cotidiano. Si el dolor en los dedos de las manos afecta su día a día, le invitamos a solicitar una evaluación especializada. Su bienestar es nuestra prioridad.



