Una de las preguntas más frecuentes que recibimos en el Instituto del Lipedema y de la Mujer (ILM) es: ¿Tiene solución el lipedema?
El lipedema es una enfermedad crónica, que lamentablemente no tiene “cura” a fecha actual pero sí que existen diversos tratamientos que pueden tener un notable impacto en la mejora de la salud, el bienestar y la calidad de vida de la paciente. Con un diagnóstico adecuado y un tratamiento integral como el de Clínica Simarro, el lipedema puede mejorar significativamente, e incluso estabilizarse sin necesidad de cirugía.
Aunque el lipedema es una enfermedad crónica y habitualmente progresiva, no siempre sigue una evolución negativa. De hecho, con un abordaje médico correcto, es posible no solo reducir el volumen graso, sino también disminuir notablemente el dolor, la congestión y muchos de los síntomas sistémicos asociados.
¿Por qué no funciona la dieta y el ejercicio convencionales?
El lipedema no es un exceso de grasa común ni un problema de voluntad. Es una alteración en el tejido graso subcutáneo, con origen hormonal, inflamatorio y del tejido conectivo. Por eso:
- No responde como la grasa habitual.
- Las piernas no cambian aunque adelgace el tronco.
- El ejercicio sin personalización puede agravar síntomas.
- Muchas dietas “antiinflamatorias” fracasan porque no tienen en cuenta factores clave como la insulina, la microbiota, el intestino permeable o el sistema linfático.
Tratamiento médico integral del lipedema en Clínica Simarro
En Clínica Simarro y en ILM hemos desarrollado un protocolo médico específico, basado en cuatro pilares, que permite reducir el volumen, recuperar funcionalidad y mejorar la calidad de vida de forma segura y sostenida. La mayoría de nuestras pacientes no necesitan cirugía, y obtienen mejoras reales con nuestro enfoque.
Nutrición cetogénica antiinflamatoria personalizada
Trabajamos con dietas cetogénicas adaptadas, cuidadosamente formuladas para mujeres con lipedema, con el objetivo de:
- Reducir la inflamación sistémica.
- Promover la flexibilidad metabólica.
- Disminuir la retención de líquidos.
- Estabilizar el eje intestinal-hormonal.
A diferencia de otras “dietas antiinflamatorias” genéricas, tenemos en cuenta los desencadenantes específicos del lipedema (como disbiosis, permeabilidad intestinal, sensibilidad a carbohidratos refinados y picos de insulina). El resultado no es solo pérdida de grasa: muchas pacientes refieren:
- Mejora significativa en los síntomas del dolor.
- Reducción de la congestión en piernas.
- Más energía, mejor concentración y sueño reparador.
- Mejoras digestivas como menos hinchazón, gases o estreñimiento.
Lipomesoplastia médica
Técnica médica ambulatoria exclusiva de ILM, que no requiere cirugía ni baja laboral. Consiste en infiltración de activos antiinflamatorios y lipolíticos en el tejido afectado.
Sus efectos:
- Reduce la inflamación del tejido graso.
- Mejora la microcirculación local.
- Permite que el tejido graso “desbloqueado” responda mejor a la dieta y el ejercicio.
- Ayuda a remodelar el volumen y mejorar la forma corporal.
Este tratamiento no es estético, sino médico. Y puede marcar un antes y un después en la evolución del lipedema.
Ejercicio adaptado
En lipedema, no sirve “moverse más”. Hay que moverse mejor. Nuestro programa de ejercicio personalizado incluye:
- Trabajo de fuerza suave para estabilizar caderas, rodillas y tobillos.
- Ejercicio aeróbico sin impacto (caminar, nadar, elíptica…).
- Adaptación a pacientes con hiperlaxitud ligamentosa.
- Mejora de la postura, el tono y el metabolismo sin riesgo de lesión.
Apoyo emocional y mantenimiento
El lipedema también deja huella emocional: inseguridad, frustración, miedo a “recaer”. Por eso en ILM ofrecemos apoyo psicológico y seguimiento personalizado, no solo durante el tratamiento activo, sino también en la fase de mantenimiento.
Porque lo importante no es solo mejorar, sino saber mantener esa mejoría. En esta fase enseñamos a:
- Consolidar los hábitos adquiridos.
- Leer los signos del cuerpo para prevenir recaídas.
- Sostener una relación más compasiva y consciente con la alimentación y el autocuidado.
¿Y la cirugía?
En casos muy avanzados, puede valorarse la técnica WAL (Water-Assisted Liposuction), pero no es la única vía ni la más frecuente. Nuestra experiencia nos demuestra que, en la mayoría de mujeres, el tratamiento integral no quirúrgico es suficiente para lograr mejoras visibles y sostenibles.
¿Y la fisioterapia?
Gracias a los resultados que obtenemos con los tratamientos médicos, en la mayoría de pacientes no es necesaria la fisioterapia linfática. Sin embargo, colaboramos con especialistas externos en presoterapia y drenaje manual para quienes puedan beneficiarse de ello en fases concretas.
El lipedema tiene solución. Solo necesita el tratamiento adecuado
No necesitas resignarte al dolor ni aceptar que tu cuerpo no puede cambiar.
En ILM abordamos el lipedema desde el conocimiento, el rigor clínico y el respeto a tu historia. Te escuchamos, te explicamos y te acompañamos para que recuperes tu bienestar.
Solicita tu valoración aquí y empieza una nueva etapa: con menos volumen, menos dolor y más claridad.



