Un intestino grueso inflamado puede parecer, en principio, un problema exclusivamente digestivo. Sin embargo, en pacientes con lipedema, la realidad es mucho más compleja: la inflamación intestinal sostenida actúa como un disparador de subinflamación crónica, que a su vez agrava la fatiga, la hinchazón y la acumulación de tejido adiposo doloroso.
En Clínica Simarro, con más de 15 años de experiencia y un estudio clínico en marcha con casi 1.800 pacientes, hemos identificado un hallazgo clave: el 100% de las mujeres con lipedema presenta hiperpermeabilidad intestinal. Esta condición, también conocida como leaky gut, abre la puerta a toxinas y fragmentos alimentarios que no deberían atravesar la barrera intestinal, activando el sistema inmune y perpetuando la inflamación.
¿Qué es la hiperpermeabilidad intestinal?
La hiperpermeabilidad intestinal ocurre cuando las uniones estrechas que sellan las células del intestino delgado se debilitan. Como consecuencia, pasan al torrente sanguíneo bacterias, toxinas y proteínas parcialmente digeridas.
Este fenómeno genera una respuesta inmune desproporcionada, liberando citoquinas inflamatorias que afectan no solo al intestino, sino también al tejido adiposo, las articulaciones y el sistema linfático. En el lipedema, esta condición explica en gran parte la inflamación persistente y el dolor crónico que caracterizan la enfermedad.
Intestino grueso inflamado y síndrome de intestino irritable
Cuando la permeabilidad intestinal se altera en el intestino delgado, no es de extrañar que el intestino grueso también se vea afectado. En nuestra experiencia clínica, es muy frecuente que las pacientes con lipedema desarrollen un síndrome de intestino irritable (SII), que se manifiesta con:
- Dolor abdominal recurrente.
- Distensión o hinchazón abdominal.
- Alteraciones en el ritmo intestinal: diarrea, estreñimiento o ambos.
- Sensación de evacuación incompleta.
- Fatiga y malestar general tras las comidas.
Estudios recientes publicados en revistas como Gut y Nutrients confirman que existe una estrecha relación entre alteraciones de la microbiota, inflamación intestinal y SII, lo que refuerza el papel de la inflamación crónica en enfermedades sistémicas como el lipedema.
Síntomas de un intestino grueso inflamado en el lipedema
Los síntomas digestivos más frecuentes incluyen dolor abdominal, gases, irregularidad en las deposiciones y cansancio. Sin embargo, en pacientes con lipedema, estos síntomas no aparecen de forma aislada: suelen acompañarse de brotes de inflamación en piernas y brazos, dolor difuso, cefaleas y dificultad para perder peso en zonas localizadas.
Este vínculo explica por qué muchas pacientes no mejoran únicamente con tratamientos locales en extremidades, ya que la raíz del problema está en la inflamación sistémica derivada de la disfunción intestinal.
Diagnóstico del intestino inflamado: límites de la evidencia
Actualmente, las pruebas convencionales para estudiar el intestino presentan limitaciones:
- Test de aliento para SIBO: baja fiabilidad y resultados variables.
- Análisis de heces: reflejan principalmente la microbiota del colon, no del intestino delgado.
- Marcadores metabólicos: todavía no existen indicadores totalmente validados.
En Clínica Simarro empleamos un test clínico de hiperpermeabilidad intestinal, desarrollado a lo largo de años de experiencia. Aunque aún no ha sido publicado en la literatura científica, nuestros resultados demuestran una eficacia comparable o superior a las pruebas convencionales, con una correlación clínica directa en el 100% de las pacientes con lipedema.
Tratamientos para el intestino grueso inflamado en pacientes con lipedema
Nuestro abordaje combina la experiencia clínica con estrategias respaldadas por evidencia científica:
1. Dieta cetogénica antiinflamatoria
No todas las dietas catalogadas como “antiinflamatorias” funcionan en el lipedema. En nuestra práctica, la dieta cetogénica antiinflamatoria, adaptada a cada paciente, ha demostrado reducir la inflamación intestinal y mejorar tanto los síntomas digestivos como el dolor y la fatiga general.
2. Lipomesoplastia inyectable
En casos seleccionados, aplicamos lipomesoplastia, una técnica inyectable que combina fármacos con efecto antiinflamatorio y lipolítico, actuando de forma localizada en zonas de adiposidad dolorosa resistente.
3. Tratamiento de la subinflamación crónica
El eje de nuestro protocolo consiste en reducir la inflamación intestinal y, con ello, la inflamación sistémica. Una vez lograda la mejoría inicial, diseñamos un plan de mantenimiento personalizado para evitar recaídas.
Tratar el intestino para mejorar el lipedema
Un intestino grueso inflamado no solo causa dolor abdominal y malestar digestivo. En el contexto del lipedema, es uno de los motores ocultos de la inflamación crónica, responsable de síntomas como dolor, hinchazón, pesadez y fatiga.
En Clínica Simarro hemos comprobado que tratar la hiperpermeabilidad intestinal y la subinflamación crónica no solo alivia los síntomas digestivos, sino que también potencia la respuesta a los tratamientos específicos de lipedema.
Si sufres lipedema y notas molestias digestivas, fatiga persistente o que tu cuerpo responde con lentitud a las terapias, quizás la clave esté en tu intestino. Agenda tu cita en Clínica Simarro y descubre un tratamiento integral que actúa desde la raíz del problema.



