La confusión entre lipedema y linfedema es común, especialmente porque ambas afecciones afectan las extremidades y pueden presentar síntomas similares. Sin embargo, es fundamental entender las diferencias para recibir un diagnóstico y tratamiento adecuados. En ILM | Instituto del Lipedema y de la Mujer, nos dedicamos a educar a nuestros pacientes sobre estas condiciones, para que puedan identificar sus síntomas correctamente y buscar la ayuda necesaria. En este artículo, abordaremos las diferencias clave entre lipedema y linfedema, así como sus causas y tratamientos.
¿Qué es el lipedema?
El lipedema es una enfermedad crónica que provoca una acumulación anormal de grasa en las piernas, glúteos y, en ocasiones, en los brazos. Esta condición afecta predominantemente a mujeres y suele manifestarse en etapas de cambios hormonales, como la pubertad, el embarazo o la menopausia. A menudo, el lipedema se confunde con la obesidad, pero a diferencia de esta última, la grasa acumulada en el lipedema no se reduce con dietas o ejercicio físico.
Los síntomas más comunes del lipedema incluyen:
- Acumulación simétrica de grasa en las extremidades.
- Dolor y sensibilidad al tacto.
- Hinchazón que puede empeorar al final del día.
- Textura irregular de la piel, conocida como «piel de naranja».
- Hematomas
- Resistencia a dietas y ejercicio para la pérdida de grasa localizada.
¿Qué es el linfedema?
El linfedema, por otro lado, es una condición caracterizada por la acumulación de líquido en los tejidos, lo que provoca hinchazón, afectando una o ambas extremidades. Este problema ocurre debido a un mal funcionamiento del sistema linfático, que es responsable de drenar el líquido de los tejidos y ayudar a combatir infecciones. El linfedema puede ser primario (congénito) o secundario (como resultado de cirugía, radioterapia o infecciones).
Los síntomas del linfedema incluyen:
- Hinchazón unilateral que puede ser leve o severa.
- Sensación de pesadez en el área afectada.
- Dificultad para mover la extremidad afectada.
- Infecciones recurrentes en la piel o los tejidos.
- Daños en la piel
Principales diferencias entre lipedema y linfedema
A continuación, destacamos las diferencias más significativas entre lipedema y linfedema, para ayudarte a identificar cuál podría ser la afección que padeces.
Causa y origen
- Lipedema: Es una enfermedad crónica que se relaciona con factores genéticos. hormonales e inflamatorios. La acumulación de grasa, en un principio, no es resultado de un mal funcionamiento del sistema linfático. Mas tarde, al aparecer daño linfático, podrá producir un mayor desarrollo de grasa.
- Linfedema: Es consecuencia de un daño o bloqueo en el sistema linfático. Puede ser causado por cirugías (como la extirpación de ganglios linfáticos), radioterapia, infecciones o malformaciones congénitas.
Distribución del edema
- Lipedema: La acumulación de grasa es simétrica y afecta al principio, principalmente las piernas y los glúteos. Más tarde, puede extenderse a los brazos y aún más tarde (menopausia) a la parte superior del cuerpo.
- Linfedema: Generalmente se presenta de manera unilateral (en un solo lado del cuerpo), aunque en algunos casos puede ser bilateral. La hinchazón puede afectar brazos y piernas, dependiendo de la causa.
Síntomas
- Lipedema: Se caracteriza por dolor y sensibilidad en las áreas afectadas, así como una textura irregular de la piel, con la aparición de nódulos grasos que protruyen en la piel, y al principio son pequeños como lentejas que pueden llegar a ser tan grandes como una patata.
- Linfedema: La hinchazón es persistente y no mejora al elevar la extremidad. A menudo se presenta una sensación de pesadez y puede estar acompañada de infecciones recurrentes en la piel.
Respuesta a tratamiento
- Lipedema: La grasa acumulada en el lipedema no responde habitualmente mediante el uso de dietas o ejercicio, por lo que los tratamientos suelen incluir la cirugía, así como opciones no quirúrgicas como la fisioterapia, el uso de medias de compresión, y técnicas específicas como la Lipomesoplastia y la Lipoxiterapia.
- Linfedema: En este caso, el tratamiento se enfoca en reducir la hinchazón y mejorar la función linfática. Las opciones incluyen el drenaje linfático manual, la compresión, y en casos severos, la cirugía para reparar el sistema linfático.
Diagnóstico y tratamiento
Si sospechas que puedes tener lipedema o linfedema, es crucial consultar a un especialista. En ILM | Instituto del Lipedema y de la Mujer, ofrecemos evaluaciones exhaustivas para determinar la naturaleza de tu condición y el tratamiento más adecuado. Además, en ILM, se enfocan en proporcionar un enfoque integral que abarca la fisioterapia, el drenaje linfático y otros tratamientos innovadores.
Conclusión
Entender la diferencia entre lipedema y linfedema es esencial para obtener un diagnóstico adecuado y un tratamiento efectivo. Ambas condiciones requieren atención profesional, pero su origen y manejo son distintos. En ILM | Instituto del Lipedema y de la Mujer, nos dedicamos a educar y tratar a nuestras pacientes para que puedan vivir una vida plena y saludable. Si crees que podrías estar padeciendo alguna de estas afecciones, no dudes en ponerte en contacto con nosotros para recibir la ayuda que necesitas.



