Los problemas articulares son una queja frecuente en personas con lipedema, incluso en fases tempranas de la enfermedad. Dolor en rodillas, tobillos, caderas o zona lumbar, rigidez al levantarse, sensación de sobrecarga al caminar o dificultad para mantener la actividad física forman parte del día a día de muchas pacientes.
Estas molestias no siempre se deben al desgaste propio de la edad ni a una artrosis avanzada, sino a una combinación de factores mecánicos, inflamatorios y biomecánicos propios del lipedema. En Clínica Simarro abordamos estos problemas desde una visión integral, entendiendo el contexto específico de esta enfermedad.
En este artículo te explicamos por qué aparecen los problemas articulares asociados al lipedema, qué mecanismos los provocan y cómo se puede aliviar el dolor y la rigidez de forma eficaz.
¿Por qué el lipedema puede afectar a las articulaciones?
El lipedema no solo implica una acumulación anómala de tejido adiposo, sino una alteración global del tejido conjuntivo, de la biomecánica y de la forma en que el cuerpo gestiona las cargas. Todo ello repercute directamente sobre las articulaciones.
Sobrecarga mecánica y dolor articular
El aumento de volumen en las extremidades inferiores modifica la distribución de cargas durante la marcha y la bipedestación. Esta sobrecarga mecánica mantenida en el tiempo incrementa el estrés sobre determinadas articulaciones, especialmente rodillas, caderas y columna lumbar.
Como consecuencia, pueden aparecer dolor, rigidez y sensación de articulaciones forzadas, incluso en mujeres jóvenes y sin signos claros de artrosis en pruebas de imagen convencionales.
Inflamación de bajo grado y rigidez persistente
El tejido adiposo alterado en el lipedema mantiene un estado de inflamación crónica de bajo grado. Esta inflamación no se limita al tejido graso, sino que puede afectar a estructuras vecinas como cápsulas articulares, ligamentos y tendones, contribuyendo al dolor y a la rigidez, especialmente tras periodos de reposo o esfuerzo.
Cambios en la biomecánica, la postura y el tejido conjuntivo
Las alteraciones en el volumen y la sensibilidad de las extremidades inferiores modifican la forma de caminar, el apoyo del pie y la postura global. A esto se suma la hiperlaxitud ligamentosa asociada al lipedema, que favorece la inestabilidad articular y la sobrecarga progresiva de rodillas, tobillos, caderas y columna lumbar. Con el paso de los años, esta combinación puede generar daño articular funcional y dolor persistente.
Articulaciones más afectadas en el lipedema
Los problemas articulares asociados al lipedema no afectan a todas las articulaciones por igual. Las más implicadas suelen ser:
- Rodillas, por el aumento de carga y los cambios en el eje de la pierna.
- Tobillos, por la hiperlaxitud ligamentosa y la microinestabilidad funcional del tren inferior.
- Caderas, por las compensaciones posturales durante la marcha.
- Columna lumbar, afectada por la alteración del centro de gravedad, la hiperlordosis secundaria y la sobrecarga crónica del raquis lumbar.
En muchas pacientes, el dolor lumbar forma parte del mismo eje biomecánico y conjuntivo que explica el dolor en las extremidades inferiores.
Dolor articular y dolor congestivo: dos mecanismos que suelen coexistir
Es fundamental diferenciar el dolor articular mecánico del dolor asociado a congestión venosa y linfática, ya que su comportamiento clínico es distinto:
- El dolor articular (rodillas, caderas, columna lumbar) no suele empeorar progresivamente a lo largo del día, sino que aparece con la carga, el movimiento o determinadas posturas.
- El dolor por congestión veno-linfática, muy característico del lipedema, sí aumenta a lo largo del día, se exacerba con el calor y con la menstruación, y no mejora de forma inmediata al elevar las piernas.
No obstante, en la evolución natural del lipedema, especialmente con el paso de los años, lo más habitual es que ambos tipos de dolor coexistan:
uno derivado de la congestión venosa y linfática, y otro secundario al daño articular progresivo favorecido por la hiperlaxitud ligamentosa y la alteración del tejido conjuntivo.
Síntomas articulares frecuentes en el lipedema
Las pacientes con lipedema pueden experimentar:
- Dolor articular persistente o intermitente.
- Rigidez al iniciar el movimiento.
- Sensación de articulaciones cargadas o inestables.
- Dolor lumbar asociado a la marcha o a la bipedestación prolongada.
- Empeoramiento tras ejercicio de impacto o mal adaptado.
Fragmento destacado:
En el lipedema, el dolor articular y el dolor congestivo suelen coexistir con el tiempo, como resultado de la inflamación crónica, la hiperlaxitud ligamentosa y la sobrecarga biomecánica mantenida.
¿Cómo aliviar el dolor y la rigidez articular?
El abordaje de los problemas articulares en el lipedema debe ser global y personalizado.
Mejora de la movilidad y la estabilidad
El ejercicio de bajo impacto, bien adaptado, ayuda a mejorar la movilidad articular y la estabilidad sin aumentar la sobrecarga. El objetivo es proteger las articulaciones laxas y reducir el dolor.
Reducción de la inflamación y la congestión
Actuar sobre la inflamación del tejido subcutáneo y la congestión veno-linfática es clave para aliviar tanto el dolor articular como el dolor de piernas asociado al lipedema.
Tratamiento del lipedema sin cirugía
Cuando los problemas articulares están relacionados con el lipedema, tratar la causa es fundamental. En Clínica Simarro somos especialistas en el tratamiento del lipedema sin cirugía, destacando la Lipomesoplastia M.S.E. ©, una técnica exclusiva orientada a reducir inflamación, volumen y dolor, con un impacto positivo en la carga articular y la movilidad.
Los problemas articulares no forman parte inevitable del lipedema ni deben asumirse como normales. Identificar su origen y abordarlos de forma adecuada puede mejorar de manera significativa la calidad de vida y la capacidad funcional. Reserva tu primera consulta y recibe un diagnóstico personalizado a través de nuestro formulario de contacto con Clínica Simarro.
En una primera valoración te orientamos, resolvemos dudas y te explicamos opciones de tratamiento según tu caso.



